Comenzaré preguntándoles ¿Si algo te gusta, lo volverías a hacer? La respuesta es más que obvia…Si algo te agrada, te da felicidad, te otorga una sonrisa, una carcajada, te alegra el día. Por consecuencia te motiva a hacer eso, una y otra vez. Y dentro de las empresas existe una relación concreta entre la diversión en el trabajo y la productividad, la creatividad y la innovación, la moral y la fidelidad, la satisfacción y la retención; y todo esto se transforma en simple motivación pura.
Para lograr este ambiente de trabajo tenemos que volver a ser críos. No hay mejor mente que la de un niño para divertirse y sobre todo para la imaginación. Por eso es que propongo que el ambiente de trabajo sea un parque recreacional para niños, donde hay un tobogán para que los problemas resbalen y terminen en el piso en un dos por tres, donde haya un sube y baja para que cada quién se apoye en el otro y así no acumulen estrés, donde haya un columpio para que las ideas fluyan y estén en un constante vaivén y en especial, donde haya una torre para llegar juntos a la cima y lograr la meta del mes.
Pienso que muchos deseamos volver a ser niños pero pocos saben que aún tenemos un "peque" dentro de nosotros diciéndonos “quiero salir otra vez” y mi recomendación es déjenlo salir, porque no hay nada más puro que un niño y con ello tu motivación será vastamente pura.
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